La doctrina de la vida cristiana:

» La ley de Dios

Los grandes principios de la ley de Dios se hallan incorporados en los Diez Mandamientos, y ejemplificados en la vida de Cristo. Expresan el amor de Dios, su voluntad y sus propósitos en lo que concierne a la conducta y las relaciones humanas, y son obligatorios para todo individuo en todas las edades. Esos preceptos son la base del pacto que Dios ha hecho con su pueblo, y la norma que se usa en el juicio de Dios. Por medio de la agencia del Espíritu Santo, definen el pecado y despiertan el sentido de nuestra necesidad de un Salvador. La salvación viene exclusivamente por gracia y no por obras, pero su fruto es la obediencia a los Mandamientos. Esta obediencia desarrolla el carácter del buen cristiano y produce una sensación de bienestar. Constituye una evidencia de nuestro amor por el Señor y de nuestra preocupación por nuestros semejantes. La obediencia de fe demuestra el poder que Cristo tiene para transformar vidas, y en consecuencia fortalece el testimonio del cristiano.

  • Exodo 20:1-17 Los diez mandamientos: Entonces Dios habló estas palabras: Yo Soy el Eterno tu Dios, que te saqué de Egipto, de casa de servidumbre. "No tendrás otros dioses fuera de mí. "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás. Porque el Eterno tu Dios soy yo, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación, a los que me aborrecen. Pero trato con invariable amor por mil generaciones a los que me aman y guardan mis Mandamientos. No tomarás el nombre del Eterno tu Dios en vano. Porque el Señor no dará por inocente al que tome su nombre en vano. Acuérdate del día sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra. Pero el sábado es el día de reposo del Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días el Eterno hizo el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que contienen, y reposó en el séptimo día. Por eso, el Señor bendijo el sábado y lo declaró santo. Honra a tu padre v a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la esposa de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo".
  • Salmos 40:7,8: Entonces dije: "Aquí vengo, en el rollo del libro está escrito de mí. "Dios mío, me deleito en hacer tu voluntad, y tu Ley está en medio de mi corazón".
  • Mateo 22:36-40: "Maestro, ¿cuál es el mayor Mandamiento de la Ley?" Jesús respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y toda tu mente. Este es el primero y el mayor Mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos Mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.
  • Deutoronomio 28:1-14: Si obedeces cabalmente la voz del Eterno tu Dios, para cumplir todos sus Mandamientos que te prescribo hoy, también el Señor tu Dios, te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Además todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces la voz del Eterno tu Dios: Bendito serás en la ciudad, y bendito en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, de tu tierra y de tu ganado, tus vacas y ovejas. Bendita tu cesta y el lugar donde amasas tu harina. Bendito serás en tu entrar y en tu salir. El Eterno vencerá a los que se levanten contra ti. Por un camino vendrán a ti, y por siete caminos huirán delante de ti. El Eterno enviará bendición a tus graneros, a todo lo que emprendas, y te bendecirá en la tierra que el Eterno tu Dios te da. El Señor te confirmará por pueblo suyo santo, como te ha jurado, si guardas los Mandamientos del Eterno tu Dios y andas en sus caminos. Y todos los pueblos de la tierra verán que el Nombre del Señor es invocado sobre ti, y te temerán. El Eterno te hará abundar en bienes en el fruto de tu vientre, de tus animales y de tu tierra, en el país que juró a tus padres que te daría. El Eterno te abrirá su rico tesoro, el cielo, para dar lluvia a tu tierra a su tiempo, y para bendecir toda la obra de tus manos. Prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. El Eterno te pondrá por cabeza y no por cola, estarás encima y nunca debajo; si obedeces los Mandamientos del Eterno tu Dios, que hoy te ordeno que guardes y cumplas. No te apartes de ninguna de las palabras que te mando, ni a la derecha ni a la izquierda, para ir en pos de otros dioses.
  • Mateo 5:17-20: No penséis que he venido para abolir la Ley o los Profetas. No he venido a invalidar, sino a cumplir. Os aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra, ni un punto de la Ley perecerán, sin que todo se cumpla. Por lo tanto, el que viole uno de esos Mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será en el reino de los cielos. Pero el que los cumpla y los enseñe, ése será grande en el reino de los cielos. Porque os digo, que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y los fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
  • Hebreos 8:8-10: Pero Dios reprendiéndolos dijo: "Vienen días -dice el Señor-, en que concertaré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto. No como el pacto que hice con sus padres, el día que los tomé por la mano para sacarlos de Egipto. Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y me desentendí de ellos -dice el Señor-. Este es el pacto que haré con la casa de Israel, después de aquellos días -dice el Señor-: Pondré mis leyes en la mente de ellos, las escribiré sobre su corazón; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
  • Juan 15:7-10: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis mis discípulos. Como el Padre me amó, también os he amado. Permaneced en mi amor. Si guardáis mis Mandamientos, permaneceréis en mi amor; como yo también he guardado los Mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
  • Efesios 2:8-10: Porque por gracia habéis sido salvados por la fe. Y esto no proviene de vosotros, sino que es el don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, que Dios de antemano preparó para que anduviésemos en ellas.
  • 1 Juan 5:3: Porque en esto consiste el amor de Dios, en que guardemos sus Mandamientos. Y sus Mandamientos no son gravosos.
  • Romanos 8:3,4: Porque lo que era imposible a la Ley, por cuanto era débil por la carne; Dios, al enviar a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado, y como sacrificio por el pecado, condenó al pecado en la carne;para que la justicia que quiere la Ley se cumpla en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
  • Salmos 19:7-14: La Ley del Eterno es perfecta, que restaura el alma. El testimonio del Señor es fiel, que hace sabio al sencillo. Los Mandamientos del Eterno son rectos, que alegran el corazón. El precepto del Eterno es puro, que alumbra los ojos. El respeto del Señor es puro, que permanece para siempre. Los juicios del Eterno son verdad, todos justos. Son más deseables que el oro, más que el oro muy afinado, más dulces que la miel del panal. Además, por medio de ellos tu siervo es instruido. En guardarlos hay grande galardón. ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Guarda a tu siervo de la soberbia, para que no me domine. Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón ante ti, oh Eterno, Roca mía y Redentor mío.

 

» El Sábado

El benéfico Creador, después de los seis días de la creación, reposó en séptimo día e instituyó el sábado para toda la humanidad como un memorial de la creación. el cuarto mandamiento de la inmutable ley de Dios requiere la observancia de ese séptimo día sábado como el día de reposo, adoración y ministerio en armonía con la enseñanza y la práctica de Jesús, el Señor del sábado. El sábado es un día de deleitosa comunión con Dios y con nuestros semejantes. Es un símbolo de nuestra redención en Cristo, una señal de nuestra santificación una muestra de nuestra fidelidad, y una anticipación de nuestro futuro eterno en el reino de Dios. El sábado es la señal perpetua que Dios ha dejado acerca de su pacto eterno entre él y su pueblo. La gozosa observancia de este sagrado tiempo, de tarde a tarde, de puesta de sol a puesta de sol, constituye una celebración de la actividad creadora, y redentora de Dios.


  • Génesis 2:1-3:Así quedaron acabados los cielos y la tierra, y todas sus criaturas. Y acabó Dios en el séptimo día la obra que hizo, y reposó en el séptimo día de todo lo que había hecho en la creación. Y Dios bendijo al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.
  • Exodo 20:8-11: Acuérdate del día sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra. Pero el sábado es el día de reposo del Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días el Eterno hizo el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que contienen, y reposó en el séptimo día. Por eso, el Señor bendijo el sábado y lo declaró santo.
  • Exodo 31:13-17: Di a los israelitas: Guardad mis sábados, porque el sábado es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que Yo Soy el Eterno que os santifico. Por eso guardad el sábado, porque es santo para vosotros. El que lo profane, morirá. Todo el que haga algún trabajo en él, debe ser exterminado de su pueblo. Seis días se trabajará, pero el séptimo día es sábado de completo reposo, consagrado al Eterno. Todo el que haga algún trabajo en sábado, morirá. Guardarán, pues, el sábado los israelitas, celebrándolo de generación en generación, por pacto perpetuo. Es señal para siempre entre mí y los israelitas, porque en seis días el Señor hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.
  • Lucas 4:16: Y Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, y conforme a su costumbre, el día sábado fue a la sinagoga, y se levantó a leer.
  • Isaías 56:5,6: Así dice el Eterno: Guardad el derecho, y practicad la justicia; porque mi salvación está a punto de llegar, y mi justicia a punto de manifestarse. Dichoso el hombre que hace esto, el hombre que se aferra a ello, que guarda el sábado sin profanarlo, y se guarda de hacer todo mal. Y el extranjero que se haya unido al Eterno, no diga: 'El Eterno me excluirá de su pueblo'. Ni diga el eunuco: 'Soy árbol seco'. Porque así dice el Eterno a los eunucos que guarden mis sábados, y elijan lo que yo quiero, y abracen mi pacto: Yo les daré lugar dentro de mi casa y de mis muros, un memorial y un nombre mejor que el de hijos e hijas. Un nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. Y a los extranjeros que se unan al Eterno para servirle, para amar el Nombre del Eterno y ser sus siervos, a todos los que guarden el sábado sin profanarlo, y se mantengan firmes en mi pacto
  • Isaías 58:13,14: Si retiras tu pie de pisotear el sábado, de hacer tu voluntad en mi día santo, y si al sábado llamas delicia, santo, glorioso del Eterno, y lo veneras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando palabras vanas, entonces te deleitarás en el Señor, y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te sustentaré con la herencia de Jacob tu padre; porque la boca del Eterno lo ha dicho.
  • Mateo 12:1-12: Por ese tiempo, Jesús pasó por los sembrados en sábado. Sus discípulos sintieron hambre, y empezaron a arrancar espigas, y a comer sus granos. Al verlo, los fariseos le dijeron: "Tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en sábado". El respondió: "¿No habéis leído qué hizo David cuando él y los suyos tuvieron hambre? ¿Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la Presencia, que no le era permitido comer a él, ni a los que estaban con él, sino sólo a los sacerdotes? No habéis leído en la Ley, que los sábados en el templo los sacerdotes quebrantan el reposo del sábado, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Si supieseis qué significa 'Misericordia quiero y no sacrificio', no condenaríais a los inocentes. Porque el Hijo del Hombre es Señor del sábado. Sana a un paralítico en sábado. De allí Jesús fue a la sinagoga de ellos. Estaba allí un hombre que tenía una mano seca. Y para acusar a Jesús le preguntaron: "¿Es permitido sanar en sábado?. El les contestó: "¿Quién de vosotros, si la única oveja que tiene se cayera en una fosa en sábado, no le echa mano, y la saca? Pues, ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así, es permisible hacer bien en sábado"
  • Ezequiel 20:12,20: Les di también mis sábados, para que fuesen una señal entre mí y ellos, para que supiesen que Yo Soy el Eterno que los santifico. ... "Santificad mis sábados, y sean una señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo, el Eterno, soy vuestro Dios.
  • Deutoronomio 5:12-15: Guardarás el día sábado para santificarlo, como el Eterno tu Dios te ha mandado. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es sábado dedicado al Eterno tu Dios. Ningún trabajo harás, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni tu ganado, ni el extranjero que está dentro de tus puertas; para que descanse tu siervo y tu sierva como tú. Acuérdate que fuiste esclavo en Egipto, y que el Eterno tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido. Por eso el Señor tu Dios te ha mandado que guardes el sábado.
  • Hebreos 4:1-11: Siendo que la promesa de entrar en su reposo, permanece aún, cuidad que ninguno de vosotros parezca rezagado. Porque también a vosotros, como a ellos, se nos anunció el evangelio. Pero la Palabra que oyeron no les aprovechó, porque no se unieron por la fe a los que oyeron. Porque los que hemos creído entramos en el reposo, según dijo: "Juré en mi enojo, no entrarán en mi reposo", aunque sus obras estaban acabadas desde la creación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: "Dios reposó de todas sus obras en el séptimo día". Y otra vez dice: "No entrarán en mi reposo". Siendo que falta que algunos entren en ese reposo, ya que los primeros en oír el evangelio no entraron por su desobediencia, Dios vuelve a fijar cierto día, y lo llama: "Hoy". Y como queda dicho, mucho después declara por medio de David: "Si hoy oís su voz, no endurezcáis vuestro corazón". Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo sabático para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también descansa de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en ese reposo. Que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
  • Levíticos 23:32: Será para vosotros día de completo reposo y ayuno. Desde el día nueve del mes por la tarde, hasta la tarde siguiente, guardaréis vuestro reposo. De tarde a tarde guardaréis vuestro sábado.
  • Marcos 1:32: Cuando fue la tarde, en seguida que el sol se puso, le trajeron todos los enfermos y endemoniados.

 


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La Mayordomía

Somos mayordomos de Dios, quien nos ha confiado tiempo y oportunidades, capacidades y posesiones, y las bendiciones de la tierra y sus recursos. Somos responsables ante él de su uso correcto. Reconocemos que Dios, es el dueño, al rendir fiel servicio tanto a él como a nuestros semejantes y al devolver los diezmos y dar ofrendas para proclamación de su Evangelio y el apoyo y crecimiento de su iglesia. La mayordomía es un privilegio que Dios nos concede para ayudarnos a crecer en amor y a obtener la victoria sobre el egoísmo y la codicia. El mayordomo se regocija en las bendiciones que otros reciben como resultado de su fidelidad.

  • Génesis 1:26-28: Entonces dijo Dios: "¡Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza! ¡Y domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre el ganado y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra!" Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó. Hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios. Les dijo: "Fructificad y multiplicaos. Llenad la tierra y gobernadla. Dominad los peces del mar, las aves del cielo, y todas las bestias que se mueven sobre la tierra". Dijo también Dios: "Os doy toda planta que da semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol que lleva fruto y da semilla. Eso será vuestro alimento.
  • Génesis 2:15: Tomó, pues, Dios el Eterno al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo cultivara y lo guardara.
  • 1 Crónicas 29:14: Porque, ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad cosas semejantes, siendo todo tuyo? Lo que hemos recibido de tu mano, eso te damos.
  • Ageo 1:3-11: Entonces vino Palabra del Eterno por medio del profeta Ageo, que dijo: ¿Es tiempo para vosotros de habitar en vuestras casas enmaderadas, mientras que esta casa está en ruinas?". Pues así dice el Eterno Todopoderoso: "Considerad bien vuestros caminos. "Sembráis mucho, y recobraís poco. Coméis, y no os saciáis. Bebéis, y quedáis con sed. Os vestís, y no os abrigáis. Y el que trabaja a jornal, recibe su jornal en saco roto". Así dice el Eterno Todopoderoso: "Considerad vuestros caminos. "Subid al monte, traed madera, y reedificad la casa. Me complaceré en ella, y me sentiré honrado" —dice el Eterno. "Esperabais mucho y hallasteis poco. Aun eso que guardáis en casa, yo lo disipo con un soplo. ¿Por qué? —dice el Eterno Todopoderoso—. Por cuanto mi casa está en ruinas, y cada uno de vosotros se apresura a edificar sólo su propia casa. "Por eso el cielo detuvo de vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos. "Llamé a la sequía sobre esta tierra, sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, el aceite, y sobre todo lo que produce el campo; sobre los hombres y las bestias, y sobre todo trabajo de vuestras manos".
  • Malaquías 3:8-12: "¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Y preguntáis: '¿Qué te estamos robando?' Los diezmos y las ofrendas. "Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me estáis robando. "Traed el diezmo íntegro al templo, y haya alimento en mi casa. Y pobadme en esto —dice el Eterno Todopoderoso—, a ver si no os abro las ventanas del cielo, y vacío sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. "Reprenderé también por vosotros al devorador, para que no destruya el fruto de la tierra; ni vuestra vid en el campo sea estéril —dice el Eterno Todopoderoso. "Y todas las naciones os llamarán dichosos, porque seréis tierra deseable" dice el Eterno Todopoderoso.
  • 1 Corintios 9:9-14: Porque en la Ley de Moisés está escrito: "No pondrás bozal al buey que trilla". ¿Tiene Dios mayor cuidado de los bueyes? ¿No lo dice expresamente por nosotros? Pues por nosotros está escrito. Porque con esperanza ha de arar el que ara; y el que trilla, con esperanza de recibir el fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa que cosechemos de vosotros lo material?. Si otros tienen este derecho entre vosotros, ¿no lo tenemos aún más nosotros? Sin embargo, no hemos usado de este derecho. Al contrario, antes soportamos todo, para no poner ningún tropiezo al evangelio de Cristo. ¿No sabéis que los que prestan servicios sagrados, comen del templo; y que los que sirven al altar, del altar participan? El Señor ordenó que del mismo modo, los que anuncian el evangelio, vivan del evangelio.
  • Mateo 23:23: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! Porque dais el diezmo de la menta, del eneldo y el comino; y dejáis lo más importante de la Ley, a saber, la justicia, la misericordia y la fidelidad. Esto es necesario hacer, sin dejar lo otro.
  • 2 corintios 8:1-15: Ahora, hermanos, os damos a conocer la gracia que Dios ha concedido a las iglesias de Macedonia. Que en medio de una gran prueba de tribulación, su rebosante gozo y su extrema pobreza desbordaron en riquezas de generosidad. Pues con agrado dieron conforme a sus fuerzas, y aun sobre sus fuerzas. Y nos pidieron con insistencia que aceptásemos el favor de este servicio en bien de los santos. Y no hicieron como esperábamos, sino que se dieron a sí mismos primero al Señor y a nosotros por la voluntad de Dios. De manera que exhortamos a Tito, que tal como empezó, así también acabe esta obra de gracia entre vosotros. Por tanto, así como abundáis en todo, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor hacia nosotros, que también abundéis en esta gracia. No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por la diligencia de otros, la sinceridad de vuestro amor. Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros fueseis enriquecidos con su pobreza. En esto os doy mi opinión que os conviene a vosotros. El año pasado fuisteis los primeros, no sólo en dar, sino también en querer dar. Ahora, pues, llevadlo también a cabo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tenéis. Porque si la voluntad está pronta, será acepta por lo que tiene, no por lo que no tiene. No digo esto para que paséis apuro, y que otros tengan abundancia, sino para que en este tiempo, con igualdad, vuestra abundancia supla la falta de ellos, para que también la abundancia de ellos supla vuestra falta, para que haya igualdad. Como está escrito: "El que juntó mucho, no tuvo de más; y el que poco, no tuvo de menos".
  • Romanos 15:26,27: Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los pobres que hay entre los santos de Jerusalén. Porque les pareció bien, y son deudores a ellos. Porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también servirles con los materiales.


» La conducta cristiana

Hemos sido llamados a constituir un pueblo piadoso que piensa, siente y actúa en armonía con los principios del cielo. Con el fin de que el Espíritu Santo reproduzca en nosotros el carácter de nuestro Señor, nos ocupamos únicamente en actividades que produzcan pureza cristiana, salud y gozo en nuestras vidas. Esto significa que nuestras diversiones y entretenimientos deben hallarse a la altura de las más elevadas normas de la belleza y el gusto cristianos. Sin dejar de reconocer las diferencias culturales, nuestra vestimenta debe ser sencilla, modesta y presentable, como corresponde en el caso de individuos cuya verdadera belleza no consiste en el adorno exterior, sino en el ornato incorruptible de un espíritu manso y apacible. Significa además que, por cuanto nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, debemos cuidar de ellos en forma inteligente. Junto con el descanso y el ejercicio adecuados debemos adoptar el régimen alimentario más sano posible y abstenernos de los alimentos impuros que identifican las Escrituras. Ya que las bebidas alcohólicas, el tabaco y el uso irresponsable de drogas y narcóticos son dañinos para nuestro organismo, debemos abstenernos también de ellos. En vez de usarlos, debemos ocuparnos en todo lo que contribuya a colocar nuestros pensamientos y cuerpos bajo la disciplina de Cristo, quien desea para nosotros gozo, bondad y salud perfecta.

  • Levíticos 11:1-47: El Eterno dijo a Moisés y a Aarón: Decid a los israelitas: De los animales terrestres, éstos podéis comer: Podéis comer cualquier animal rumiante de pezuña hendida. Pero de los que rumian y de los que tienen pezuña hendida, no comeréis: El camello porque rumia pero no tiene pezuña hendida. Lo tendréis por impuro. Ni el tejón, porque rumia, pero no tiene pezuña hendida. Lo tendréis por impuro. Ni la liebre, porque parece que rumia, pero no tiene pezuña hendida. La tendréis por impura. Ni el cerdo, porque tiene pezuñas hendidas, pero no rumia. Lo tendréis por impuro. No comeréis su carne, ni tocaréis su cuerpo muerto. Lo tendréis por impuro. De todos los animales acuáticos, de mar o de río, podéis comer todos los que tienen aletas y escamas. Pero los reptiles y animales acuáticos que no tienen aletas ni escamas, los tendréis en abominación. Os serán abominables. No comeréis su carne, y abominaréis sus cuerpos muertos. Todo animal acuático que no tenga aletas y escamas, lo tendréis en abominación. De las aves, éstas tendréis en abominación, y no las comeréis. Serán abominables: El águila, el quebrantahuesos, el azor, el milano, el gallinazo y todas sus variedades. El cuervo y sus especies. El avestruz, la lechuza, la gaviota, y toda especie de gavilán. El búho, el somormujo, el ibis, el calamón, el pelícano y el buitre. La cigüeña y toda especie de garza, la abubilla y el murciélago. Abominaréis todo insecto que ande sobre cuatro patas. Pero de los insectos alados que andan sobre cuatro patas, podéis comer los que tienen además otras patas para saltar con ellas. De éstos podéis comer: La langosta y sus especies, el langostín, el argol y el hagab. Todos los demás insectos alados de cuatro patas, los tendréis en abominación. Por estos animales quedaréis impuros. El que toque sus cuerpos muertos quedará impuro hasta la tarde. El que lleve sus cadáveres lavará sus vestidos, y quedará impuro hasta la tarde. Todo animal que no tenga pezuña hendida ni rumie lo tendréis por impuro. El que los toque quedará impuro. De todos los animales cuadrúpedos, tendréis por impuros los que caminan sobre la planta de sus pies. El que toque sus cuerpos muertos quedará impuro hasta la tarde. El que lleve sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y quedará impuro hasta la tarde. Los tendréis por impuros. De los reptiles que se arrastran por el suelo, tendréis por impuros: la comadreja, el ratón, y la rana y todas sus variedades. El erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón. Estos tendréis por impuros de todos los reptiles. El que los toque cuando estén muertos, quedará impuro hasta la tarde. Y todo objeto sobre el cual caiga alguno de esos cadáveres, quedará impuro; sea objeto de madera, vestido, piel, saco, o cualquier instrumento de trabajo. Será puesto en agua, y quedará impuro hasta la tarde. Así quedará limpio. Si alguno de esos animales cayera en una vasija de barro, todo su contenido quedará impuro. Romperéis la vasija. Todo alimento sobre el cual caiga agua de esas vasijas, quedará impuro, y toda bebida que haya en esas vasijas quedará impura. Y todo objeto sobre el que caiga algo de esos cadáveres, quedará impuro. El horno o el hornillo serán derribados. Son impuros, y por impuros los tendréis. Con todo, la fuente y la cisterna de donde se saca el agua, serán limpias. Pero lo que haya tocado sus cuerpos muertos será impuro. Si algo de esos cadáveres cae sobre alguna semilla que se haya de sembrar, quedará limpia. Pero si alguno de esos cadáveres cae sobre semilla mojada, la tendréis por impura. Si algún animal comestible se muere, el que toque su cadáver quedará impuro hasta la tarde. El que coma de su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y quedará impuro hasta la tarde. El que saque su cuerpo muerto, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde. Todo reptil que se arrastra sobre el suelo, es abominación. No se comerá. No comáis ningún animal que se arrastra sobre su vientre, o que tenga cuatro o más patas y se arrastre sobre el suelo. Son abominación.
    Por qué comer sólo carne limpia. No os ensuciéis con ningún reptil que se arrastra, no os contaminéis con ellos, ni seáis impuros por ellos. Yo Soy el Eterno vuestro Dios. Por eso os santificaréis y seréis santos, porque Yo Soy santo. Así, no os ensuciéis con ningún reptil. Porque Yo Soy el Señor, que os hago subir de Egipto para ser vuestro Dios. Sed, pues, santos, porque Yo Soy santo. Esta es la ley acerca de los animales, de las aves, de todo ser acuático y de todo reptil; para que distingáis entre lo puro y lo impuro, entre los animales que se pueden comer y los que no se pueden comer.

  • Romanos 12:1,2: Así, hermanos, os ruego por la misericordia de Dios, que presentéis vuestro cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto razonable. Y no os conforméis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que podáis comprobar cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
  • 1 Juan 2:6: El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.
  • Efesios 5:1-21: Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor, como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en fragante aroma. Pero fornicación y toda impureza o codicia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos, ni palabras indecentes, ni necedades, ni chistes torpes, que no convienen; sino acciones de gracias. Porque sabed bien que ningún fornicario, impuro o avaro —que es idólatra—, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los desobedientes. Por tanto, no participéis con ellos. En otro tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor. Andad como hijos de luz. Porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad. Buscad lo que agrada al Señor. No participéis de las obras infructuosas de las tinieblas, antes denunciadlas. Porque es vergonzoso hablar siquiera de lo que ellos hacen en oculto. Todas las cosas se manifiestan cuando son denunciadas por la luz. Porque la luz es lo que manifiesta todo. Por eso se dice: "Despierta, tú que duermes, levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo". Entonces mirad con cuidado cómo andáis, no como necios, sino como sabios. Aprovechad bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál es la voluntad del Señor. Y no os embriaguéis con vino, que conduce al desenfreno. Antes sed llenos del Espíritu. Hablad entre vosotros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor con todo el corazón. Siempre dad gracias por todo al Dios y Padre, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Sed sumisos unos a otros por reverencia hacia Cristo.
  • Filipenses 4:8: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en eso pensad.
  • 1 Corintios 6:19,20: ¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, que tenéis de Dios, Y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo.
    1 Corintios 10:31: Así, si coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
  • 2 Corintios 6:14-7:1: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos. Porque, ¿qué tiene en común la justicia con la injusticia? ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? ¿Qué armonía hay entre Cristo y el diablo? ¿O qué parte tiene el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: "Habitaré y andaré entre ellos. Seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor. No toquéis lo impuro, y yo os recibiré. Y seré vuestro Padre, y vosotros seréis mis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso". Así, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de la carne y del espíritu, perfeccionando la santificación en la reverencia a Dios.
    2 Corintios 10:5: para derribar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y cautivar todo pensamiento en obediencia a Cristo.
  • 1 Pedro 3:1-4: Igualmente vosotras, esposas, sed sujetas a vuestros esposos, para que los que no creen la Palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, al considerar vuestra casta y respetuosa conducta. Vuestro adorno no sea exterior con peinados ostentosos, atavíos de oro, o vestidos lujosos, sino interno, del corazón, en incorruptible belleza de un espíritu manso y tranquilo, que es de gran valor ante Dios.
  • 3 Juan 2: Amado, deseo que prosperes en todo, y tengas salud, así como prosperas espiritualmente.


» El matrimonio y la familia

El matrimonio fue establecido divinamente en el Edén, y Jesús afirmó que constituía una unión de toda la vida entre un hombre y una mujer, en amoroso compañerismo. Para el cristiano, el compromiso del matrimonio se hace con Dios así como con el cónyuge, y deben entrar en él únicamente los contrayentes que comparten una fe común. El amor mutuo, el honor, el respeto y la responsabilidad constituyen la trama de esta relación, la cual debe reflejar el amor, la santidad, la intimidad y la permanencia de la relación que existe entre Cristo y su iglesia. En lo que se refiere al divorcio, Jesús enseñó que la persona que se divorcia de su cónyuge, excepto por fornicación, y se casa con otro, comete adulterio. Si bien es cierto que algunas relaciones familiares pueden estar lejos de ser ideales, los cónyuges que se entregan enteramente el uno al otro en Cristo, pueden lograr unidad en amor por medio de la conducción del Espíritu y el apoyo de la iglesia.

  • Génesis 2:8-25: Dios el Eterno había plantado un huerto en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado. Dios el Eterno había hecho nacer de la tierra toda clase de árboles hermosos y buenos para comer. También el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Y salía de Edén un río que regaba el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales. El nombre del primero era Pisón, que rodea toda la tierra de Havilá, donde hay oro. El oro de esa tierra es bueno. Hay también allí bedelio y ónice. El nombre del segundo río es Gihón, que rodea toda la tierra de Cus. El nombre del tercer río es Tigris, que corre al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates. Tomó, pues, Dios el Eterno al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo cultivara y lo guardara. Y Dios el Eterno mandó al hombre: "Puedes comer de todo árbol del huerto, "pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, morirás".Y dijo Dios el Eterno: "No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda idónea para él". Dios el Eterno, que había formado de la tierra a todo animal del campo y a toda ave del cielo, los había traído a Adán, para que viera cómo los había de llamar. Y el nombre que Adán les dio, ése fue su nombre. Y Adán puso nombre a todo animal doméstico, ave del cielo y a todo animal del campo. Pero no se halló ayuda idónea para Adán. Entonces Dios el Eterno hizo caer un profundo sueño sobre Adán, y mientras dormía tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Dios el Eterno tomó del hombre, formó una mujer, y la trajo al hombre. Entonces Adán exclamó: "¡Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne! Será llamada 'mujer', porque del varón fue tomada". Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, se unirá a su esposa, y serán una sola carne. Y Adán y su esposa estaban desnudos, y no se avergonzaban el uno del otro.
  • Exodo 20:12: Honra a tu padre v a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da.
  • Deutoronomio 6:5-9: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu poder. "Y estas palabras que te mando hoy, estarán sobre tu corazón. "Las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en casa o cuando vayas por el camino, al acostarte y al levantarte. "Las atarás a tu mano por señal, y las tendrás entre tus ojos como una marca en la frente. "Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas".
  • Proverbios 22:6: Adiestra al niño en el camino que debe seguir, aunque sea anciano, no se apartará de él.
  • Malaquías 4:5,6: "Mirad, yo os envío al profeta Elías, antes que venga el grande y terrible día del Eterno. El convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres. No sea que yo venga, y hiera el país con maldición.
  • Mateo 5:31,32: También fue dicho: 'Cualquiera que se divorcia de su esposa, déle carta de divorcio'.
    "Pero yo os digo, el que se divorcia de su esposa, a no ser por fornicación, la expone a cometer adulterio. Y el que se casa con la divorciada, comete adulterio.

  • Mateo 19:3-9: Entonces se le acercaron algunos fariseos a tentarlo. Le preguntaron: "¿Es lícito al hombre divorciarse de su esposa por cualquier causa? El respondió: "¿No habéis leído que al principio el Creador los hizo hombre y mujer, por eso, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos serán una sola carne? Así, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió, no lo separe el hombre". Le dijeron: "Entonces, ¿por qué Moisés mandó dar carta de divorcio, y despedirla?" Dijo: "Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió divorciaros de vuestras esposas. Pero al principio no fue así. "Por eso os digo: El que se divorcia de su esposa, a no ser por fornicación, y se casa con otra, comete adulterio".
  • Marcos 10:11,12: Y les dijo: "El que se divorcia de su esposa, y se casa con otra, comete adulterio contra ella. Y si ella se divorcia de su esposo, y se casa con otro, comete adulterio
  • Lucas 16:18: Cualquiera que se divorcia de su esposa, y se casa con otra, adultera. Y el que se casa con la mujer divorciada, adultera.
  • Juan 2:1-11: Al tercer día hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Y Jesús y sus discípulos fueron invitados también a la boda. Y como faltó el vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen más vino". Jesús respondió: "Mujer, ¿qué tengo que ver con eso? Aún no ha llegado mi hora". Su madre dijo a los que servían: "Haced todo lo que os diga". Allí había seis tinajas de piedra para agua, de las que usan los judíos para la purificación. En cada una cabían dos o tres cántaros (más de 50 lts). Jesús les dijo: "Llenad estas tinajas de agua". Y las llenaron hasta arriba. Después les dijo: "Sacad ahora, y llevadlo al maestresala". Y se lo llevaron. Cuando el maestresala gustó el agua hecha vino, sin saber de dónde era -aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua-, el maestresala llamó al novio, y le dijo: "Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando han bebido bien, sirve el inferior. Pero tú has guardado el buen vino hasta ahora". Este milagro en Caná de Galilea, fue la primera señal que hizo Jesús. Así reveló su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
  • 1 Corintios 7:10,11: Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se aparte de su esposo. Y si se aparta, que se quede sin casar, o reconcíliese con su esposo. Y que el marido no abandone a su esposa.
  • 2 Corintios 6:14: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos. Porque, ¿qué tiene en común la justicia con la injusticia? ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?
  • Efesios 5:21-33: Sed sumisos unos a otros por reverencia hacia Cristo. Casadas, estad sujetas a vuestros esposos, como al Señor, porque el esposo es la cabeza de la mujer, así como Cristo es la cabeza de la iglesia y Salvador del cuerpo.
  • Efesios 6:1-4: Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. "Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer Mandamiento con promesa—, "para que te vaya bien, y vivas largo tiempo sobre la tierra"