La doctrina de la Salvación


 


» La gran controversia

Toda la humanidad se halla ahora envuelta en una gran controversia entre Cristo y Satanás acerca del carácter de Dios, su ley, y su soberanía sobre el universo. Este conflicto se originó en el cielo. cuando un ser creado, dotado de libertad de elección, al exaltarse a sí mismo se convirtió en Satanás, el adversario de Dios y condujo a la rebelión a una porción de los ángeles. Introdujo el espíritu de rebelión en este mundo cuando hizo caer en pecado a la primera pareja. Este pecado humano produjo la distorsión de la imagen de Dios en la humanidad, el desorden en el mundo creado, y su eventual devastación por medio de Diluvio universal. Observado por toda la creación, este mundo se convirtió en la arena de conflicto universal, en el cual el Dios de amor será finalmente vindicado. Con el fin de socorrer a su pueblo en esta controversia, Cristo envía el Espíritu Santo y los ángeles leales para guiarlos, protegerlos y sostenerlos en el camino de la salvación.

  • Isaías 14:12-14: ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo del alba! Fuiste echado por tierra, tú que abatías a las naciones. Tú que decías en tu corazón: 'Subiré al cielo, en lo alto, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, en el Monte de la Reunión, al lado norte me sentaré. 'Sobre las altas nubes subiré, y seré semejante al Altísimo'.
  • Ezequiel 28:12-18: Hijo de Adán, endecha al rey de Tiro, y dile: Así dice el Señor, el Eterno: Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado en hermosura. "En el Edén, en el huerto de Dios estuviste. Toda piedra preciosa te adornaba: rubí, topacio y esmeralda; crisólito, ónice y jaspe; zafiro, turquesa y berilo. De oro eran tus engastes y adornos, preparados desde el día en que fuiste creado. "Fuiste ungido querubín grande, protector. Yo te puse en el santo monte de Dios. Allí estabas, en medio de piedras de fuego andabas. "Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. "A causa de la multitud de tus tratos fuiste lleno de iniquidad, y pecaste. Por eso te eché del monte de Dios, te arrojé de entre las piedras de fuego, oh querubín protector. "Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Yo te arrojé por tierra, para que los reyes te vean. Destruido para siempre. "Con la multitud de tus maldades y de tus tratos deshonestos, ensuciaste tu santuario. Yo pues saqué fuego de en medio de ti, que te consumió, te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.
  • Génesis 3: La serpiente, el más astuto de todos los animales del campo que Dios el Eterno había hecho, dijo a la mujer: ¿Así que Dios os dijo que no comáis de ningún árbol del huerto?. La mujer respondió a la serpiente: "Del fruto de los árboles del huerto podemos comer, pero del fruto del árbol que está en medio del huerto Dios dijo: 'No comáis de él, ni lo toquéis, para que no muráis'. Entonces la serpiente replicó a la mujer: No es cierto. No moriréis. Sino que Dios sabe que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal". Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y codiciable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió. Y también dio a su esposo, que comió igual que ella. Entonces se abrieron sus ojos, y al darse cuenta que estaban desnudos, cosieron hojas de higuera y se las ciñeron. Entonces oyeron el andar de Dios el Eterno, que se paseaba por el huerto a la brisa del atardecer. Y el hombre y su esposa se escondieron de su presencia entre los árboles del huerto. Pero Dios el Eterno, llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? Y Adán respondió: "Oí tu andar por el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo. Y me escondí". Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol que te prohibí comer?. El hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí. Entonces Dios el Eterno dijo a la mujer: ¿Qué has hecho?" Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y comí.
  • Génesis 6-8:
    Cap. 6: Los hombres empezaron a multiplicarse sobre la tierra, y les nacieron hijas. Cuando los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron por esposas las que más les agradaban. Y dijo el Eterno: "Mi Espíritu no contenderá con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne. Así, sus días serán 120 años". En esos días, después que los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres y les engendraron hijos, hubo gigantes en la tierra. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. El Eterno vio que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo sólo el mal. Y al Eterno le pesó haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y el Señor dijo: "Raeré de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, el reptil y las aves del cielo, porque me pesa haberlos creado". Pero Noé halló gracia ante los ojos del eterno. Esta es la historia de Noé. Noé fue un varón justo y perfecto entre los de su tiempo. Con Dios caminó Noé. Noé fue padre de tres hijos: Sem, Cam y Jafet. A la vista de Dios, la tierra se había corrompido, y estaba llena de violencia. Miró Dios la tierra y vio que estaba corrompida, que la gente toda había corrompido su camino sobre la tierra. Así dijo Dios a Noé: "Decidí poner fin a todo ser viviente, porque toda la tierra está llena de violencia a causa de ellos. Por eso los destruiré con la tierra. "Hazte un arca de madera de ciprés. Harás aposentos en el arca y la embetunarás con brea por dentro y por fuera. "De esta medida la harás: De 300 codos de longitud, 50 de anchura y 30 de altura (140 x 23 x 13,50 mts). "Le harás una ventana a un codo (45 cms) por debajo de la cubierta del arca. Pondrás la puerta del arca a su lado, y le harás piso bajo, segundo y tercero. "Porque yo traigo un diluvio de agua sobre la tierra, para destruir toda vida debajo del cielo, toda criatura con aliento de vida. Y todo lo que hay en la tierra morirá. "Pero estableceré mi pacto contigo, y entrarán contigo en el arca, tus hijos, tu esposa y las esposas de tus hijos. "Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie introducirás en el arca, para que tengan vida contigo, macho y hembra serán. "De las aves según su especie, de las bestias según su especie y de todo reptil según su especie entrarán contigo para que tengan vida. "Toma contigo todo comestible y almacénalo, para que sirvan de alimento para ti y para ellos". Y Noé lo hizo así. Hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.
    Cap. 7: Después el Eterno dijo a Noé: "Entra tú y toda tu casa en el arca, porque a ti he visto justo ante mí en esta generación. "De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y hembra. Pero de los animales que no son limpios, una pareja, macho y hembra. "También de las aves del cielo tomarás siete parejas, macho y hembra, para conservar viva su especie sobre la tierra. "Porque después de siete días, haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches. Y raeré de la tierra a todo ser viviente que hice". Y Noé hizo conforme a todo lo que le mandó el Señor. Noé tenía 600 años cuando vino el diluvio sobre la tierra. Y entraron en el arca Noé y sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos, para salvarse de las aguas del diluvio. De los animales limpios y de los que no eran limpios, de las aves y de todo animal que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos llegaron al arca, macho y hembra, como Dios mandó a Noé. Y al séptimo día el agua del diluvio vino sobre la tierra. En el año 600 de la vida de Noé, el 17 del segundo mes, en ese día fueron rotas todas las fuentes del gran abismo, y fueron abiertas las compuertas del cielo. Y llovió sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. En ese mismo día entraron en el arca Noé, Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, la esposa de Noé y las tres esposas de sus hijos. Ellos y todo animal silvestre según su especie, todo animal doméstico según su especie, todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, todo pájaro volátil. Vinieron a Noé al arca, de dos en dos, de toda carne que tenía espíritu de vida. Vinieron macho y hembra de toda carne, como lo había mandado Dios. Y el Señor cerró la puerta. El diluvio duró cuarenta días sobre la tierra. Y el agua creció y alzó el arca, y se elevó sobre la tierra. Y el agua subió y creció en gran manera sobre la tierra, y el arca flotaba sobre el agua. Y el agua subió mucho en extremo sobre la tierra, y todos los montes altos que había debajo del cielo quedaron cubiertos. Quince codos (7 mts) más alto subió el agua, y los montes quedaron cubiertos. Y murió todo ser que se mueve sobre la tierra, aves, ganado, bestias, todo reptil que se arrastra sobre la tierra y todo hombre. Todo lo que tenía aliento de vida en su nariz, todo lo que había en la tierra, murió. Así fue destruido todo ser que vivía sobre la tierra. El hombre y las bestias, los reptiles y las aves del cielo, todos fueron raídos de la tierra. Quedó sólo Noé y los que estaban con él en el arca. Y el agua prevaleció sobre la tierra durante 150 días.
    Cap. 8: Entonces se acordó Dios de Noé, de todos los animales y de todas las bestias que estaban con él en el arca. Y Dios envío un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. Se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas del cielo, y la lluvia del cielo fue detenida. Y decreció el agua sobre la tierra, yendo y volviendo. Y el agua se retiró al fin de 150 días. Y el arca se posó el 17 del séptimo mes, sobre los montes de Ararat. El agua siguió decreciendo hasta el décimo mes. En el primer día del décimo mes, se descubrieron las cimas de los montes. Al cabo de cuarenta días, abrió Noé la ventana del arca, y envió al cuervo, que salió y estuvo yendo y volviendo hasta que el agua se secó sobre la tierra. Después envió a la paloma, para ver si el agua se había retirado de la superficie de la tierra. Y la paloma no halló donde sentar la planta de su pie, y volvió al arca, porque el agua estaba aún sobre la superficie de toda la tierra. Entonces Noé extendió su mano, la tomó y la hizo entrar consigo en el arca. Noé esperó otros siete días, y volvió a enviar a la paloma fuera del arca. Y la paloma volvió al atardecer con una hoja de olivo en su pico. Y entendió Noé que el agua se había retirado de sobre la tierra. Espero aún otros siete días y envió la paloma, que no volvió más a él. En el año 601 de Noé, en el primer día del primer mes, el agua se secó sobre la tierra. Noé quitó la cubierta del arca y vio que la superficie de la tierra estaba seca. Y el 27 del segundo mes, la tierra se secó por completo. Entonces Dios dijo a Noé: "Sal del arca, tú y tu esposa, tus hijos y sus esposas. "Saca a todos los animales que están contigo, aves, bestias y todo reptil. Vayan por la tierra, fructifiquen y multiplíquense". Entonces salieron Noé y sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos. Y todos los animales, todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según su especie, salieron del arca. Y edificó Noé un altar al Eterno. Tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos sobre el altar. Y el Señor percibió un grato aroma. Y el Eterno dijo en su corazón: "No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud; ni volveré más a destruir a todo viviente. "Mientras dure la tierra no cesarán la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche".
  • Romanos 1:19-32: Porque lo que se puede conocer de Dios, es manifiesto a ellos, porque Dios se lo manifestó. Porque los atributos invisibles de Dios, su eterno poder y su divinidad, se ven claramente desde la creación del mundo, y se entienden por las cosas que han sido creadas; de modo que no tienen excusa. Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; antes se ofuscaron en vanos razonamientos, y su necio corazón se entenebreció. Jactándose de ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes de hombre mortal, y hasta de aves, cuadrúpedos y reptiles.Por eso, Dios los entregó a la inmundicia, debido a la concupiscencia de sus corazones, de modo que deshonraron sus propios cuerpos entre sí mismos. Cambiaron la verdad de Dios en mentira, y adoraron y sirvieron a las criaturas antes que al Creador, que es bendito por los siglos. Amén. Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas. Aun sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. De igual modo, también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en sus malos deseos los unos con los otros, cometiendo infamias hombres con hombres, y recibieron en sí mismos el merecido pago de su extravío. Y como no quisieron reconocer a Dios, él los entregó a una mente depravada, para hacer lo que no conviene. Llegaron a estar atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia y maldad. Llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades, murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de maldades, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, crueles, despiadados. A pesar de conocer el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las cometen, sino que se complacen en los que las practican.
  • Romanos 5:12-21: Por tanto, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, pues todos pecaron. Porque antes de ser dada la Ley, el pecado ya estaba en el mundo, porque el pecado no se atribuye cuando no hay Ley. Por eso, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron quebrantando un mandato, como lo hizo Adán, que era figura del que había de venir. Pero el don gratuito no es como el delito. Porque si por el delito de uno, murieron los muchos; mucho más copiosamente se derramó sobre los muchos, la gracia y el don, por la gracia de un solo hombre, Jesucristo. Ni el don gratuito es como con el pecado de aquel hombre. Porque a la verdad el juicio vino por un pecado para condenación, pero la gracia vino de muchos delitos para justificación. Porque, si por el delito de uno reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, por Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don gratuito de la justicia. Así, como por el delito de uno vino la condenación a todos los hombres, así también por la justicia de uno solo, vino a todos los hombres la justificación que da vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. La Ley vino para que se agrandara el pecado. Y donde se agrandó el pecado, tanto más sobreabundó la gracia; para que, así como el pecado reinó para muerte, la gracia reine por medio de la justicia, para vida eterna, mediante nuestro Señor Jesucristo.
  • Romanos 8:19-22: Porque la creación aguarda con ardiente anhelo que los hijos de Dios sean revelados. Porque la creación fue sometida a frustración, no por su propia elección, sino por la voluntad del que la sujetó, con esperanza de que la misma creación será librada de la esclavitud de la corrupción, para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que hasta el presente, todas las criaturas gimen a una, y a una sufren dolores como de parto.
  • 2 Pedro 3:6:Y si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, las redujo a ceniza, y las puso de ejemplo de lo que ha de suceder a los impíos.
  • 1 Corintios 4:9: Porque pienso que Dios nos asignó a nosotros los apóstoles el último lugar, como a sentenciados a muerte. Hemos llegado a ser una exhibición para todo el mundo, tanto para los ángeles como para los hombres.
  • Hebreos 1:14: ¿No son todos ellos espíritus servidores, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación?
  • Apocalipsis 12:4-9: Su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró ante la mujer que estaba por dar a luz, a fin de devorar a su Hijo en cuanto naciera. Y ella dio a luz un Hijo varón, que había de regir a todas las naciones con vara de hierro. Y su Hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten durante 1.260 días. Y hubo una gran batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles combatieron al dragón, y el dragón y sus ángeles combatieron; pero éstos no prevalecieron, ni se halló más lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera ese gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, que engaña a todo el mundo. Fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

 


» Vida, muerte y resurrección de Cristo

En Cristo, por medio de su vida de perfecta obediencia a la voluntad de Dios. En sus sufrimientos, su muerte y resurrección, Dios proveyó el único medio de expiar el pecado de la humanidad, de modo que los que aceptan por fe esta expiación pueden tener vida eterna, y toda la creación puede comprender mejor el infinito y santo amor del Creador. Esta expiación perfecta vindica la justicia de la ley de Dios y la benignidad de su carácter, por cuanto condena nuestro pecado y hace provisión para nuestro perdón. La muerte de Cristo es substitutiva expiatoria, capaz de reconciliar y transformar. La resurrección de Cristo proclama el triunfo de Dios sobre las fuerzas del mal, y para los que aceptan la expiación, les asegura la victoria final sobre el pecado y la muerte. Proclama el señorío de Jesucristo, ante el cual se doblará toda rodilla tanto en el cielo como en la tierra.

  • Isaías 53: ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿A quién se ha revelado el brazo del Eterno?. Mi Siervo creció como un retoño, como raíz en tierra seca. No tenía belleza ni majestad para atraernos, nada en su apariencia para que lo deseáramos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto. Y como escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Sin embargo, él llevó nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores. Y nosotros lo tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Pero él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos curados. Todos nos descarriamos como ovejas, cada cual se desvió por su camino. Pero el Eterno cargó sobre él el pecado de todos nosotros. Angustiado y afligido, no abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero. Como oveja ante sus trasquiladores, enmudeció y no abrió su boca. Fue arrestado y juzgado injustamente, sin que nadie pensara en su linaje. Fue cortado de la tierra de los vivientes. Por la rebelión de mi pueblo le dieron muerte. Se dispuso con los impíos su sepultura, pero con los ricos fue en su muerte; porque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo, el Eterno quiso quebrantarlo mediante el sufrimiento. Y como puso su vida en sacrificio por el pecado, verá linaje, prolongará sus días, y la voluntad del Eterno será prosperada en su mano. Después de tanta aflicción verá la luz, y quedará satisfecho. Con su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los perversos, cuando en realidad, él llevó el pecado de muchos, y oró por los transgresores.
  • Juan 3:16: Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna.
  • 1 Pedro 2: 21, 22: Para eso fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos ejemplo, para que sigáis sus pisadas. "El no cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca.
  • 1 Corintios 15: 3,4,20-22:
    3,4:Porque primero os trasmití lo que yo mismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado, y resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
    20-22: Pero lo cierto es que Cristo resucitó de los muertos, y fue hecho primicia de los que durmieron. Porque así como la muerte vino por un hombre, también por un Hombre vino la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos serán vueltos a la vida.

  • 2 Corintios 5:14,15:Porque el amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, luego todos han muerto. Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió, y resucitó por ellos.
  • 2 Corintios 5:19-21: Porque Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no atribuyendo a los hombres sus pecados. Y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así, somos embajadores en nombre de Cristo. Como si Dios rogase por medio nuestro, os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no tenía pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros seamos hechos justicia de Dios en él.
  • Romanos 1:4: quien fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos, a saber, nuestro Señor Jesucristo.
  • Romanos 3:25: a quien Dios puso como medio de perdón, por la fe en su sangre, para demostrar su justicia, al haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.
  • Romanos 4:25: quien fue entregado por nuestros pecados, y resucitado para nuestra justificación.
  • Romanos 8:3,4: Porque lo que era imposible a la Ley, por cuanto era débil por la carne; Dios, al enviar a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado, y como sacrificio por el pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia que quiere la Ley se cumpla en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
  • 1 Juan 2:2; 4:10:
    2:2:El es la víctima por nuestros pecados. Y no sólo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
    4:10: En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que reconoce que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios.

  • Colosenses 2:15: Y despojó a los principados y potestades, los exhibió en público, y triunfó sobre ellos en la cruz.
  • Filipenses 2:6-11: Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo, y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un Nombre que es sobre todo nombre; para que, en el Nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para la gloria de Dios el Padre.

 


» La experiencia de la Salvación

En su infinito amor y misericordia, Dios hizo que Cristo, que no conoció pecado, fuese hecho pecado por nosotros, con el fin de que pudiésemos ser hechos justicia de Dios en él. Guiados por el Espíritu Santo, sentimos nuestra necesidad, reconocemos nuestra pecaminosidad, nos arrepentimos de nuestras transgresiones, y ejercemos fe en Jesús como Señor y Cristo, como sustituto y ejemplo. Esta fe que recibe la salvación viene por medio del poder divino de la Palabra, y es el don de la gracia de Dios. Por medio de Cristo somos justificados, adoptados como hijos e hijas de Dios, y librados de la tiranía del pecado. Por medio del Espíritu nacemos de nuevo y somos santificados; el Espíritu renueva nuestras mentes, escribe la ley de amor de Dios en nuestros corazones, y nos concede el poder de vivir una vida santa. Al permanecer en él, llegamos a ser participantes de la naturaleza divina y recibimos la seguridad de la salvación ahora y en el juicio.

  • 2 Corintios 5:17-21: Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. Las cosas viejas pasaron, todo es nuevo. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación. Porque Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no atribuyendo a los hombres sus pecados. Y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así, somos embajadores en nombre de Cristo. Como si Dios rogase por medio nuestro, os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no tenía pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros seamos hechos justicia de Dios en él.
  • Juan 3:16: Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna.
  • Gálatas 1:4; 4:4-7:
    1:4: que se dio a si mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.
    4:4-7: Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley,para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestro corazón el Espíritu de su Hijo, que clama: "¡Padre, Padre!". Así, ya no eres más siervo, sino hijo. Y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

  • Tito 3:3,7: Porque en otro tiempo, nosotros también éramos insensatos, desobedientes, extraviados, esclavos de diversas pasiones y placeres. Vivíamos en malicia y envidia. Éramos aborrecibles, aborreciéndonos unos a otros. ... para que, justificados por su gracia, seamos herederos según la esperanza de la vida eterna.
  • Juan 16:8: Y cuando él venga convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
  • Gálatas 3:13,14: Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, al hacerse maldición por nosotros, porque escrito está: "Maldito todo el que es colgado de un madero". Para que en Cristo Jesús, la bendición de Abrahán llegara a los gentiles, para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.
  • 1 Pedro 2:21,22: Para eso fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos ejemplo, para que sigáis sus pisadas. "El no cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca.
  • Romanos 10:17: Así, la fe viene por el oír, y el oír por medio de la Palabra de Cristo.
  • Lucas 17:5: Dijeron los apóstoles al Señor: "Auméntanos la fe"
  • Marcos 9:23,24: Y Jesús replicó: "Si puedes creer, al que cree todo es posible". Al instante el padre del muchacho clamó: "¡Creo! ¡Ayuda mi poca fe!"
  • Efesios 2:5-10: aun cuando estábamos muertos en pecados, nos dio vida junto con Cristo. Por gracia habéis sido salvos. Y con él nos resucitó y nos sentó en el cielo con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros la abundante riqueza de su gracia, en su bondad hacia nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia habéis sido salvados por la fe. Y esto no proviene de vosotros, sino que es el don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, que Dios de antemano preparó para que anduviésemos en ellas.
  • Romanos 3:21-26: Pero ahora, aparte de toda ley, la justicia de Dios se ha manifestado respaldada por la Ley y los Profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención realizada por Cristo Jesús; a quien Dios puso como medio de perdón, por la fe en su sangre, para demostrar su justicia, al haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con el fin de mostrar su justicia en este tiempo, para ser a la vez el justo, y el que justifica al que tiene fe en Jesús.
  • Colosenses 1:13,14: El nos libró de la potestad de las tinieblas y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados.
  • Romanos 8:14-17: Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Porque no recibisteis el espíritu de esclavitud para recaer en el temor; sino que recibisteis el espíritu de hijos adoptivos, por el cual clamamos: "¡Padre! ¡Padre!". El mismo Espíritu testifica a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo; si es que padecemos junto con él, para que junto con él seamos glorificados.
  • Gálatas 3:26: Así, todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús
  • Juan 3:3-8: Jesús respondió: "Te aseguro: El que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios". Nicodemo le preguntó: "¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede entrar otra vez en el seno de su madre, y nacer?". Respondió Jesús: "Te aseguro: El que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. "Lo que nace de la carne, es carne; y lo que nace del Espíritu, es espíritu. "No te asombre que te haya dicho: 'Es necesario nacer de nuevo'. "El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido. Pero no sabes de dónde viene, ni adónde va. Así es todo el que nace del Espíritu".
  • 1 Pedro 1:23: Pues habéis nacido de nuevo, no de semilla corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios, que vive y permanece para siempre.
  • Romanos 12:2: Y no os conforméis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que podáis comprobar cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
  • Hebreos 8:7-12: Porque los espíritus impuros salían de muchos, dando grandes voces, y muchos paralíticos y lisiados eran sanados. Así, había gran alegría en aquella ciudad. Había en esa ciudad un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia, y había asombrado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. A éste oían todos atentamente desde el menor hasta el mayor, y decían: "Este es el gran poder de Dios". Le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había embelesado por mucho tiempo. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el Nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
  • Ezequiel 36:25-27: "Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos. "Os daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. "Pondré mi Espíritu dentro de vosotros, y haré que andéis en mis Mandamientos, que guardéis mis normas, y las cumpláis.
  • 2 Pedro 1:3,4: Todo lo que pertenece a la vida y a la piedad nos fue dado por su divino poder, por el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y virtud. Por ese medio nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguemos a participar de la naturaleza divina, y nos libremos de la corrupción que está en el mundo por causa de los malos deseos.
  • Romanos 8:1-4: Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús; [los que no andan según la carne, sino según el Espíritu; porque mediante Cristo Jesús, la ley del Espíritu que da vida, me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible a la Ley, por cuanto era débil por la carne; Dios, al enviar a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado, y como sacrificio por el pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia que quiere la Ley se cumpla en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
  • Romanos 5:6-10: Porque cuando aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. En verdad, apenas hay quien muere por un justo. Con todo, puede ser que alguno osara morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor hacia nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Así, siendo que hemos sido justificados por su sangre, con más razón ahora, seremos salvos de la ira. Porque si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo; mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.